Crítica libre a la primera mitad de la trilogía erótica de E. L. James (O por qué las cincuenta sombras son más peligrosas de lo que parecen)

Opinar sin saber es muy carepalo, así que sí, es cierto, leí la trilogía hasta la mitad. Un libro y medio. No pude más. Y tengo algunas cosas que decir, para que usted esté de acuerdo o no, o al menos para que tenga un poco más claro si debería ceder a la curiosidad o seguir ignorando el fenómeno sadomasoquista literario y quedarse con la cazuela, a pesar de lo ricas y traviesas que puedan ser las sopaipillas.

Anuncios