Todavía sin cuarto propio*

Vivimos en una sociedad orientada al trabajo, a la producción y el consumo; una sociedad en la que la presencia de la actividad literaria parece incoherente y anómala. La reacción social usual al confesar que se tiene una ocupación ligada a la literatura es, por un lado, el comentario sobre lo posiblemente agradable de tal ocupación (“¿Escribes? ¿Estudias…