La fuga de las derrotas

Un día me van a despedir y no sabré
si irme o reclamar
o caminar en vez de manejar
o dejarles la lámpara de regalo
con el tazón lleno de lápices
o la foto de mi abuela.
O todo.

Me van a despedir un día y dudaré
durante cinco espesos minutos
sin saber a quién contarle primero
para decirle que de nuevo
soy libre pero pobre. (Pero libre).

Un día me van a despedir.
Porque sabrán encontrar algo
para decirme: “Gracias, pero adiós.
Pagarle las vacaciones que le debemos
nos conviene más
que seguir teniéndolo aquí
con esa cara de derrota
esa fuga en las cejas desteñidas
esa cara esa cara
caballero esa cara
dios mío

M.C.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s