Viaje matutino

El otro día esperando la micro recordé mis complejos.

 

Empieza con un

nudo en el centro de mi

pecho que aprieta y aprieto. Mi

estómago lleno de ansiedad

vacío. Como si tuviera hambre de

sentir. Como si estuviera lleno de

nada. La piel que rechaza la

carne que rechaza la

grasa que se acumula en capas de

grasa  que forman mis

pechos se camufla con el

paisaje. Todo está bien. No importa porque

nadie (me) ve. Nadie sabe. Sólo

yo lo noto. Sólo yo me

noto. Acéptalo, no importa. Puedes estar

solo. No necesitas

compañía.

Olvídalo.

 

El otro día esperando la micro ignoré mis complejos.

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